domingo, 30 de agosto de 2015

2.33

Como dijo Pedro Andreu:
"Quién me abrirá el estómago
que todavía duele
tan a ti en ocasiones"


Aún sigo buscando mar por las ventanas
como si fuera a aparecer en esta cochina ciudad
un poco de luz
para ver si así resistimos otra mañana
un poco de calma
algo que no nos haga necesitar aferrarnos
a cada irresoluta, fría y lisérgica madrugada.

Vuelven a zarpear los cristales de los ojos
todos los cuervos que no fueron capaces
de extirparlos
y yo no sé si abrazarme al hielo
o si dejarme caer
como un
iceberg
más.

"¡Chas!"

23 metros de altura,
23 meses de hospital,
23, jueves, te marchas
2:33, cada vez que te dejas observar

(Intachable témpano de noche
yo tampoco lo puedo olvidar)

Propón a la muchacha del espejo que se marche
aquí no tiene nada que hacer.
Hace mucho que no la quisimos,
tampoco he sido capaz de llegarla a reconocer.

Quizá haga un poco más de frío
Quizá,solo quizá,
la vida que queramos persista y fluya
como tu piel y todos esos ríos
que un día escapan de tu boca
cuando tus ganas y mi ausencia de dudas
chocan en el mismo camino.
Cuando te descubro los ojos
y pienso:

"No eres mío,
pero quédate,
joder,
desde que estás aquí,
sonrío".



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