domingo, 11 de octubre de 2015

Ni una menos.

¿Por qué tengo que sentir miedo a las dos de la mañana esperando un bus nocturno que me lleve a casa después de haber estado cuidando niños?
Por qué tengo que sentirme insegura, estar alerta, pensar cómo defenderme en caso de tener que hacerlo, no poder sentarme a leer tranquilamente a esperar la media hora que me corresponde para coger el bus.
Podría ser que yo soy una paranoica, que exagero -como todas-, que realmente estamos provocando. Pero, ¿sabéis qué? Eso es mentira. Totalmente una mentira, una basura.
No exageramos sintiendo miedo cuando realmente todas -o la mayoría de nosotras- nos hemos visto en alguna situación de acoso en un momento puntual de nuestra vida.
Desde lo "mínimo" que puede ser que alguien nos diga algo: sobre nuestro físico, sobre lo que quiere hacer con nosotras, hasta llegar a violaciones y demás situaciones que han vivido muchas de las mujeres que nos rodean.
Situaciones que en la mayoría de casos no se denuncian por miedo, por dudas de llegar a una comisaria y que todavía se rían de ti, por cada "ibas provocando" o "qué hace una chica como tú a esas horas en la calle".
Una chica como yo -y como todas- debe poder ir a cualquier hora que quiera por la calle. Con la ropa que quiera. Con la cara que quiera. Con el pelo que quiera. Debe poder hacer eso y no escuchar ningún comentario tachando su imagen, sexualizándola, rompiendo la privacidad que ¡sorpresa! deberíamos tener pero "es normal" que la gente nos diga cosas.
"Es normal" que nos digan piropos. "Es normal" escuchar cualquier comentario. Y no. No salimos a la calle para sentir que somos objeto de mirada o de placer de muchos que lo único que transmiten al abrir la boca es miedo, asco e inseguridad. No salimos a la calle para escuchar cómo somos según vuestros ojos, porque ya tenemos los nuestros. Tenemos nuestra mirada que cada día nos hace sentirnos de una forma.
¿Por qué tengo que sentir miedo a las dos de la mañana esperando un bus nocturno que me lleve a casa después de haber estado cuidando niños? ¿O después de haber salido de fiesta? ¿O después de hacer lo que quiera con mi vida?
No somos objetos y estamos cansadas de que nos utilicéis como ello. No somos vuestras mujeres, vuestras amantes, vuestros maniquíes con los que jugar. No somos todo eso. (A no ser que alguna de nosotras decidamos serlo).
Y no generalizo. ¡Por favor! En lugar de ir al "odia-hombres" o al "no todos los hombres somos así" vayamos al punto de vista de las mujeres que en algún momento se han sentido acosadas y luchemos para que eso no se vuelva a repetir. Claro que no todas las personas somos de la misma forma. Claro que cada uno tenemos nuestra perspectiva. Pero algo muy importante está sucediendo y es que seguimos sintiendo miedo, y si el miedo existe es porque las situaciones no frenan. Porque un hombre mata a su mujer en una paliza pero el titular es "Se encuentra una mujer muerta" en lugar de "Hombre mata a su mujer". Porque se está tapando. Porque nos estamos centrando en terminología y en insultar al colectivo feminista cuando feministas deberíamos ser todos. Del sexo que sea, de la edad que sea, de la cultura que sea.

Si se inculca desde que somos críos que hay que respetar a las mujeres, a los hombres, a todas las personas. Si se inculca y se respeta que todos tenemos nuestro espacio, nuestra privacidad, nuestra LIBERTAD para vestir como queramos o pasear a la hora que nos apetezca por donde sintamos, nos ahorraríamos toda la mierda que estamos viviendo.

Si algún día tengo hijos -y en especial hijas- no quiero ser la madre que necesite decir que tenga cuidado en X sitio en concreto porque no quiero que este trato siga existiendo. Que se borre el miedo. Que se borre el maltrato. Que se borre el utilizar a las mujeres como objetos de uso y se empiece a respetar la vida.

La propia y la del resto.

NI UNA MENOS, NI UNA MÁS.
Nos queremos  l i b r e s .





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