martes, 24 de noviembre de 2015

Más fuertes que el miedo.





El sol araña con fuerza mis pupilas,
sonrío a ambos lados...
No os conozco pero,
sé que sois mis hermanas.

Nos cogemos la mano y gritamos rasgando la garganta.
Nuestra garganta grupal: La que trabaja para sostener el nudo que tenemos dentro, la que logra que no nos tiemble la voz.

Hemos llorado siglos de sangre.
Hemos aguantado calladas.
Hemos cerrado los ojos para no ver el daño
que nos hacían,
la muerte en nuestros pómulos,
la tristeza tiritando.

Nos han tocado a una
       a otra
            a otra.

Nos han pisoteado a todas porque
con una de millones
ya habría sido bastante.
Habría sido suficiente
-y OJALÁ no hubiera sido nunca-
para marcar su golpe en nuestro cuerpo,
para sellar la tragedia en el suyo.

Miles de golpes anuales.
Cientos de golpes en meses,
Y las heridas no cierran.
Y a veces,
no se ven.
(el lenguaje puede ser tan malo...)
Las heridas se abren aunque no nos veamos,
aunque estemos en países distintos,
aunque sean asesinos diferentes.

Nos cogemos la mano y sabemos que somos más fuertes que el terror que gira en torno a su violencia.
Podemos cambiarlo.
Podemos cambiarlo.
Podemos cambiarlo.

Por la que no puede elevar la voz
porque no le quedan fuerzas
por la que no es capaz de salir de la cama
porque no le quedan fuerzas
por la que no sabe ni cómo sentirse
porque no le quedan fuerzas
por la que ha decidido rendirse en lugar de luchar
porque no le quedan fuerzas
por la que está a nuestro lado y nunca ha manifestado nada
porque no le quedan fuerzas

por las que tienen fuerzas
y pelean
por las que tienen fuerzas
pero no quieren pelear
por las que tienen fuerzas
y no saben que las tienen
por las que tienen fuerzas
y nos llenan de energía
por las que tienen fuerzas
y nos recuerdan que tenemos que pelear
que no, NO nos vamos a conformar

por las que ya no están
pero estuvieron
(y seguirán a nuestro lado)
por las que todavía no son conscientes
del daño acumulado

por seguir siendo una
aunque seamos millones
aunque no sepamos ni nuestros nombres

porque somos hermanas
de lucha
de cuerpo
de sangre
de planeta
de vida
de amor

por cada una de nosotras
por todas

El sol araña con fuerza mis pupilas,
no contengo la emoción.
Gracias por estar aquí:
Cientos,
miles,
las que no han podido venir,
las que nunca podrán hacerlo.

Gracias por estar aquí y recordarme quién soy,
quiénes somos, lo bueno de serlo.

Cojo la mano de mis hermanas, abrazo a las cientos de miles que han venido a caminar conmigo, a las cientos de miles que me han dejado hacerlo a su lado. Y levanto el puño. Y vuelvo a hacerlo.
Somos más fuertes que el terror que gira en torno a su violencia. 

Podemos cambiarlo.
Podemos cambiarlo.
Vamos a cambiarlo. 





Fotografías de la maravillosa Merche,
más en su IG: https://instagram.com/chochomoja0/


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