martes, 1 de diciembre de 2015

Este desequilibrarme.

Cuando decides abrir al azar la antología poética de Alejandra Pizarnik y te encuentras con un poema que define -casi- a la perfección cómo te sientes, qué fantasmas tienes pataleando por dentro, contra quién estás luchando. 
Cuando decides abrir al azar la antología poética de Alejandra Pizarnik y abrazas su yo poeta por ser capaz de amasar toda esta nada, por hablar de la realidad así, por darle forma a su deformidad, por tratar de dejar cada vértice en su sitio, con cuidado de no darme al intentar no caer. 
Mi propia convergencia dentro de sus sombras y mis sombras viéndose reflejadas en el espejo que la refleja cuando decide no mirarse.
Dónde hemos estado y por qué tienes esos ojos...

MUCHO MÁS ALLÁ

¿Y qué si nos vamos anticipando 
de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza?

¿Y qué? 
¿Y qué me da a mí,
a mí que he perdido mi nombre,
el nombre que me era dulce sustancia
en épocas remotas, cuando yo no era yo
sino una niña engañada por su sangre? 


¿A qué, a qué
este deshacerme, este desangrarme,
este desplumarme, este desequilibrarme
si mi realidad retrocede
como empujada por una ametralladora
y de pronto se lanza a correr,
aunque igual la alcanzan,
hasta que cae a mis pies como un ave muerta? 

Quisiera hablar de la vida.
Pues esto es la vida,
este aullido, este clavarse las uñas
en el pecho, este arrancarse
la cabellera a puñados, este escupirse
a los propios ojos, sólo por decir, 
sólo por ver si se puede decir:
"¿es que soy yo? ¿verdad que sí?
¿no es verdad que yo existo 
y no soy la pesadilla de una bestia?"


Y con las manos embarradas
golpeamos a las puertas del amor.
Y con la conciencia cubierta
de sucios y hermosos velos,
pedimos por Dios.
Y con las sienes restallantes
de imbécil soberbia
tomamos de la cintura a la vida
y pateamos de soslayo a la muerte. 
Pues eso es lo que hacemos. 
Nos anticipamos de sonrisa en sonrisa
hasta la última esperanza. 

A. Pizarnik

2 comentarios:

  1. Me ha encantado el poema, siento que es ahora la hora perfecta para leer algo así.

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    1. Alejandra es mágina, tan tan mágica. Te animo a que consigas uno de sus libros entre manos si no tienes ninguno todavía y abras hojas al azar. Es una auténtica pasada.
      Gracias por pasar por aquí, por cierto.

      Abrazo grande. :*

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